Parcelas en Huesca - compra, vende o alquila fácilmente
Dónde comprar terrenos en Huesca
El valor medio del suelo urbano de la provincia es uno de los más reducidos de Aragón. Las zonas con los terrenos más baratos en venta en Huesca son Albalate de Cinca, Lárrede, Barbastro y Binacua. Esto se debe a la gran cantidad de suelo no urbanizable en venta disponible en el territorio.
Mientras, los solares urbanos más caros están ubicados en Banastón, El Pueyo de Jaca, Benasque y la propia capital, Huesca. La situación del suelo urbanizable es similar a la de la superficie urbana, ya que se concentra en las principales ciudades de la provincia.
Huesca, tierras a precios competitivos
La provincia de Huesca, también conocida como Alto Aragón, tiene una superficie de 15.626 km² y una baja densidad de población; la mayor parte de sus habitantes vive en la capital o en las ciudades más importantes. Su clima es mediterráneo de montaña en las zonas más altas y continentalizado en las llanuras.
En cuanto a su economía, el sector servicios es el más relevante, con el turismo y el comercio a la cabeza, seguido de la industria, la construcción, el sector primario y la energía.
El suelo urbano en Huesca supera las 8.000 hectáreas (parcelas edificadas y no edificadas, estas últimas de más de 2.500 hectáreas). El valor del suelo agrario, a pesar de ser de los más económicos del país, ha aumentado en los últimos años, aunque la subida depende del tipo de cultivo que se lleve a cabo en el terreno. En cualquier caso, el campo se ha convertido en el refugio del capital de los inversores por su estabilidad.
Suelo industrial a precios competitivos
Los núcleos industriales se ubican en los principales ejes de comunicación (Huesca, Monzón, Barbastro, Fraga y Sabiñánigo). Entre sus actividades están el sector del automóvil, la industria agroalimentaria, el material de transporte o el papel, entre otros. Las compañías energéticas, al igual que las químicas y siderúrgicas, se sitúan cerca de los ríos, con la intención de aprovechar la fuerza de sus aguas para producir electricidad.
En la provincia oscense existen más de sesenta polígonos industriales, así como centros logísticos de diferentes tamaños y disponibilidades (más de 1.000.000 m²), que cuentan con todas las infraestructuras y servicios necesarios. Además, están ubicados en los ejes de comunicación más importantes, ya que, por su situación, esta región conecta el Arco Atlántico con el Arco Mediterráneo y Francia.
Una de sus mayores ventajas es que es uno de los territorios más económicos para invertir en suelo industrial.
Un sector agropecuario ligado a una industria alimentaria sostenible y de calidad
Huesca ha sido una provincia con una fuerte tradición agroganadera, en la que destacan los cereales (cebada, trigo y maíz) y los frutales (manzanos, perales, melocotoneros, albaricoqueros, cerezos y almendros), que han dado lugar a industrias alimentarias integradas. También se cultivan productos hortofrutícolas (borrajas, judías, tomates, pimientos y cebollas), forrajes para el ganado, viñedos y olivares. Es decir, los terrenos rústicos en Huesca son importantes para la economía de la provincia.
En la ganadería destacan el ganado vacuno, el ovino y el porcino (segunda cabaña de España), así como la avicultura. Este sector cuenta con certificaciones de calidad agroalimentaria y denominaciones de origen protegidas.
Su clima y relieve dan lugar a una superficie forestal de gran biodiversidad
El clima varía según el relieve, que es montañoso en el norte, con los Pirineos, y se allana en el sur, en la Depresión del Ebro.
En el norte las temperaturas son más bajas y la media anual apenas supera los 5 ºC, mientras que en las llanuras del sureste supera los 14 ºC. Las precipitaciones son más abundantes en el norte (alrededor de 2.000 mm anuales) y en el sur no llegan a los 400 mm anuales.
Su morfología, climatología y relieve influyen en el tipo de vegetación. Cabe destacar que Huesca es la segunda provincia española con mayor cantidad de árboles (320 millones) y una superficie forestal de cerca de 1.000.000 de hectáreas, cuyo valor de mercado está por debajo de la media nacional.
Los bosques se concentran en los valles pirenaicos y prepirenaicos, donde crecen encinas, carrascas, robles, quejigos, rebollos, hayas y pinos. En el sotobosque aparecen los matorrales de boj y gayuba. En la zona subalpina (entre los 1.600 y 2.000 m) predominan los pinos y los abetos. En las zonas de alta montaña crecen hierbas enanas. En el sur la densidad de árboles disminuye, aunque podemos encontrar bosques de pinos y sabinas, así como zonas de matorral.
Estos recursos forestales se gestionan de forma sostenible siguiendo normas medioambientales internacionales y se emplean en la industria maderera. Las cortas de madera en Aragón son de unos 200.000 m³ anuales, y casi la mitad se transforma en distintos productos como tableros, envases, embalajes, papel o celulosa.
Además, del bosque también se obtienen leña, miel, pastos, pesca, caza, plantas aromáticas, plantas medicinales, setas y trufas.
En conclusión, en la provincia de Huesca existe una gran cantidad de terrenos de diversa índole a precios competitivos, ya sea a nivel industrial, agrario, urbano o forestal.
Las ayudas que ofrece la administración son interesantes y una oportunidad para quienes quieran emprender en la región, por sus infraestructuras y recursos. Sin olvidar la calidad de vida que se disfruta en esta zona poco masificada y rodeada de naturaleza virgen.